lunes, 19 de mayo de 2008
Hace un año
LA DIFERENCIA ENTRE POSIBLE E IMPOSIBLE ES "IM"
miércoles, 14 de mayo de 2008
Europeo de Lisboa.
Antes de salir de viaje no me encontraba nada motivado y con muy pocas ganas. Desde el 1/2 ironman de Lisboa no había podido correr con dolores muy fuertes en el gemelo, de la bici casi nada, sólo nadar, eso si muy fuerte. El viaje por lo menos era a sitio conocido.
El vuelo salio como casi siempre con retraso y llegamos justo para cenar con Marga en la gran cervecería que conocimos hacia dos semanas. Al llegar al hotel ya vimos un poco de ambiente con la selección portuguesa por el hall con Vanesa Fernández a la cabeza, como siempre atendiendo a todo el mundo, y la española, como siempre, en plan secta. La alegría fue que Marga ya me había recogido la equipación y el dorsal. La ropa tenia buena pinta, pero el susto me lo lleve al probarme el mono y comprobar que me quedaba demasiado ajustado, sobre todo en el cuello y axila. Luego resulto ser una falsa alarma y en competición sólo me dejo un poco roja la zona.
El día siguiente lo dedicamos mama y yo a ver las carreras elite femenina y masculina, y hacer algunas compritas para que el equipo no se queje.
Las carreras como siempre chulas, por ver el nivel elite. Los españoles no estuvieron muy atentos y se quedaron fuera de cualquier opción de medalla. Nada nuevo. Comida y cena de nuevo con Marga y pronto a la cama dejando todo listo para madrugar al día siguiente. Se me olvidaba, antes de la facturación de la bici, foto oficial de los grupos de edad españoles, a la que falto más de la mitad de la gente, por estar esperando en la cola de boxes.

Y el domingo a las 7 en pie que hay que desayunar temprano, la carrera es a las 10:05. El día amanece un poco negro y con bastante viento, justo todo lo que no quería para correr por la autovía y el pave de la zona de llegada. Tenemos que dejar todo el material listo antes de las 8:30 para que empiecen las carreras, nos toca esperar más de una hora con los nervios y un frío que incita poco a tirarse al agua y luego correr sólo con un mono de licra. A ratos incluso chispea, yo llego a decirle a mama a menos de 15 minutos que no corro, pero ella me anima a que salga y aunque sea haga la bici a 2 por hora. Empieza el ritual de siempre con el neopreno, pero en esta ocasión decido no ponerme aceite y no tirarme al agua hasta poco antes de salir, estoy realmente helado de frío. Si salgo sin calentar ya lo haré con los primeros golpes de la natación, ya que la zona de salida es realmente estrecha para todos los que somos. Salgo de los últimos, pero cuando dan la salida se abre un pequeño hueco entre dos que tengo delante y me hago unos 100 m a tope quedando bien situado, aunque dentro de una zona con bastante follón, justo lo que no me gusta nada, pero para intentar salir delante por una vez tengo que quedarme e intentarlo, si me dan yo doy, y esto último se cumplió, aún tengo dolorida la mano de un golpe. En la última boya puedo ver como el grupo en el que voy es de los primeros así que últimos metros a tope para no perder sitio.

Al fondo el maravilloso cielo
Una transición relativamente rápida, pero los calcetines no entran a la primera y al irme a montar en la bici, por enésima vez, se me resbala el pie y me doy un golpe tremendo en los dedos del pie. En caliente y durante unos kilómetros me molesta bastante pero luego el dolor desaparece. Hoy no se como conseguí bajarme a correr sin sentir nada y hacerlo bien…


El circuito de bici es conocido, así que salgo fuerte y adelanto a bastante gente en el primer tramo de vuelta, me encuentro a gusto en el acople y el gemelo no se queja aún. La bici se hace bastante llevadera, creo que no subí mucho de pulsaciones. Mama animando en el punto de giro, se la oía bien. Los únicos peros un poco de lluvia y los de siempre, la gente chupando rueda descaradamente, sobre todo en los tramos de viento en contra. Por una vez yo iba pasando gente, a mi también me pasaban, pero en más de una ocasión al que pasaba se quedaba misteriosamente detrás de mí durante todo el tiempo que podía. Llegue a dar más de un toque, lo triste es que eran españoles, aunque el caso más sangrante fue tener vuelta y media a un italiano chupando rueda descaradamente, ni que se lo dijeras ni que le llamará la atención a un juez. Al llegar a boxes me adelanto y le llame de todo, por lo menos me quede a gusto.
El italiano ya iba delante.
Pero lo mejor fue que al salir de la transición, le di una pasada corriendo y no le volví a ver. Que se joda.
Durante la bici pensaba en bajarme a correr suave, por miedo al dolor de gemelo y por cansancio. Pero cuando me puse las zapatillas y salí de la transición no note nada extraño y la zancada era muy amplia. Mama me estaba esperando fuera para animar todo lo que podía. La primera vuelta fue muy rápida y adelantando gente constantemente. Las sensaciones buenas, pera las piernas ya empezaban a doler y el comienzo de la segunda vuelta fue un poco más lento. En el punto de giro ya decido volver a darlo todo, creo que sólo me adelanto una persona en toda la carrera a píe. Estoy realmente contento, ya que el gemelo sólo me dolió un poco en el último kilómetro, lo malo es que estos ritmos no son muy válidos para el ironman.

Ojo a la nueva fotógrafa
Y por fin a meta y allí mama otra vez animando y haciendo fotos. Es lo bueno de estar en un equipo tan “grande”.
A la llegada primera sorpresa, ni una medalla, ni camiseta, ni recuerdo de haber corrido y el avituallamiento muy pobre sólo consigo agua. Estos portugueses no se han portado muy bien, la organización parecía más la de una carrera popular que la de un europeo, y para rematar después de 90€ de inscripción no dar nada.
Voy a la asistencia médica para que me miren el dedo y al quitarme el calcetín me llevo la sorpresa de cómo estaba, además fue cruzar la meta y no poder apoyar el pie en condiciones. Sólo me ponen hielo y para casa.

Los ojos cerrados eran por el exceso de sol
Recogemos la bici y tarde tranquila comiendo carne y viendo los relevos de elite.
Al día siguiente de regreso a Madrid y la cruda realidad del trabajo por la tarde, para que no digan.
