viernes, 30 de noviembre de 2007

Soy un IRONMAN - Parte 5











He acabado la bici y afronto la maratón con una tranquilidad y convencimiento de que lo voy a acabar, que me deja impresionado cuando lo he pensado después. No había dudas en mi cabeza, no estaba el “cuanto me queda” sino “todo lo que ya he hecho y lo que me queda por disfrutar”. Últimos 100 m paralelo a la línea de meta, me bajo de la bici y un voluntario me la recoge como a los profesionales, pongo pie a tierra después de más de 6 horas y comienzo a oír los gritos de animo por todos lados, pero no los localizo, voy demasiado extasiado. Con mucha tranquilidad a por la bolsa de la carrera a pie, no debo ir muy mal porque aún quedan unas cuantas.


A continuación a la caseta a cambiarme. Sólo me dejo los calcetines y el bañador. Otro momento cumbre, del que tanto he leído, una amable voluntaria se queda a mi lado hasta que me he vestido y me pone crema solar por todo el tronco, parece que ellos también corren, se esfuerzan como cualquiera de nosotros. Muchas gracias a todos. Las zapatillas y a por una maratón. Antes pesaje oficial, no he perdido peso, y pinchazo en el dedo para tomar sangre.


Salgo de la caseta, primero andando, me pongo la gorra y dejándome llevar por el momento y por unas piernas que parece que responden y no están muy cargadas, comienzo a trotar. Poco a poco, a unos 6 minutos el kilómetro. El ambiente es indescriptible. Paso por la meta y punto de retorno, aquí comienza el tramo difícil de verdad, difícil ahora que lo pienso, pero durante la carrera nunca dude de acabar.

Me cruzo con el equipo, gritos y ánimos, sus caras denotan cansancio. Y yo sin poder dar un beso a Eva por miedo a que me sancionen. Llego al primer avituallamiento, he tomado la decisión de hacerlos todos andando, beber en todos y 1 o 2 geles por vuelta. De momento corro con los mazapanes de isostar en la mano.










Los metros pasan, me encuentro con Papá a medio camino del tramo de ida, se agradece el apoyo y los ánimos. Sigo y sigo trotando, bebo y sin darme cuenta llego al giro y de nuevo dirección a la meta. La vuelta tiene dos zonas muy diferenciadas, la primera mitad, gente en ambos lados, ánimos, música, estás completamente arropado; la segunda mitad el paseo marítimo está casi vacío, eso si en cada puesto los voluntarios se dejan la garganta en animarte y si leen tu nombre más aún: “water, powerdrink, powergel, fruit, banana”, se me quedará grabado mucho tiempo.










Y en 1 hora se acaba la primera vuelta, sin darme cuenta, las piernas van respondiendo, las pulsaciones un poco más altas de lo deseable, pero en general con muy buenas sensaciones. Cada paso por delante del grupo es todo un número, pero como se agradece, hasta casi Mamá se hecha a correr. Ya tengo la pulsera amarilla. Llega el primero.



Continuará...

jueves, 29 de noviembre de 2007

Soy un IRONMAN - Parte 4


Y llego a Teguise. Por el camino me cruzo con una chica llorando desconsolada sobre la bici, pero sin saber el motivo. Varios chicos se quedan a su lado y empiezan a animarla como si fuera a ganar. Ese es el espíritu Ironman y que creo que no te encuentras en ningún otro tipo de triatlón. Como iba contando, primeras rampas en Teguise y aproximación hacia el Mirador de Haria. La gente ya no va tan rápido, tanto acople y plato grande aquí no vale de nada. Empiezo a pasar gente atrancada y eso que hoy nos respeta el viento en la subida más temida de la carrera.

Me encuentro eufórico, kilómetro 100 y disfrutando. Ya pienso en el sandwich de membrillo en el puerto. La gente se sigue quedando y paso unos voluntarios que, radio en mano, van avisando al puesto de bolsas especiales de los dorsales que suben. Increíble, unos cuantos metros después me encuentro con una chica que con mi bolsa en la mano no para de gritar el 360. Un detalle tonto pero para mi muy emotivo en ese momento. Le recojo la bolsa y me paro en la cuneta para reponer todos los geles que ya me he tomado y el súper sandwich. Para mi decepción en la cima sopla viento y además es frío, por lo que pensando en la bajada que me queda, más fría aún, me meto todo en el maillot y continúo sin poder disfrutar del merecido descanso que llevaba planeando 100 km.


La bajada la comienzo con muchas precauciones, no tengo nada que ganar y si mucho que perder, no deben pensar lo mismo unos pocos que superan acoplados apurando las curvas como motoristas, uno creí que le veía en el fondo del precipicio y no en la cuneta como el de hacia 40 km.

Las vistas son escalofriantes, el Valle de las Mil Palmeras con Haria al fondo, merece la pena haber llegado hasta aquí. Desde este momento, las emociones se van acumulando, he intento retenerlas todas, me voy acercando a mis límites en bici durante los entrenamientos y no se como voy a reaccionar.

Después de Haria comienzan las pequeñas cuestas, cortas, pero con una pendiente considerable que van minando las fuerzas y, casi sin darme cuenta, estoy en las rampas del Mirador del Río, aquí si que impresionan las vistas, tanto que me echo a un lado de la carretera porque me da hasta vértigo. Estoy disfrutando como un enano, la gente se va quedando y yo sigo sin sufrir. Llego a la cima, bote de agua, meadita y enfilo las cuestas que me dejarán en Puerto del Carmen.

Las primeras cuestas y la bici se pone a más de 60 sin forzar, pronto llegan las primeras sensaciones de verdadero cansancio, justo cuando entro en el llano paralelo a la costa, quedan 40 km y el viento aparece en contra. No es excesivo, el viento quiero decir, pero es que son los últimos 40 km y hay que ir pensando en lo que queda todavía. Menos mal que allí está todo el equipo al completo, no los esperaba y todos en la cuneta saltando y gritando para dar ánimos, el cansancio no puede con ellos, luego tengo la suerte de que me puedan seguir un poco con el coche, sobran los comentarios de lo que te hacen sentir en esos momentos. Pero aún está por llegar el tramo más complicado de toda la bici, unos 10 km con viento en contra y el peor asfalto imaginable. Por lo menos salgo sin pinchazos y averías.


Y por fin llega el giro en el que nos ponemos de nuevo a favor del viento. Justo aquí decido dejarme llevar, los tramos cuesta abajo son más que las subidas, así que a relajarse todo lo que puedo, que ya he superado mi límite montando en bici.


El paisaje ha cambiado radicalmente, las coladas de lava han desaparecido y comienzan las casas y a lo lejos los hoteles de Puerto del Carmen. Última rotonda, última cuesta, últimas pedaladas, ya estoy en el paseo marítimo de Puerto del Carmen. Me cruzo con los primeros que ya están corriendo. Que sensación!.



Continuará...

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Soy un IRONMAN - Parte 3

Llego al punto indicado y me subo al “potro de tortura” para los próximos 180 km, apenas son las 8:15 de la mañana. Por primera vez me entran los pies en las zapatillas a la primera. Enfilo las primeras rampas para salir de Puerto del Carmen, me lo planteo con mucha tranquilidad, dentro de lo que supone salir directamente con el pulsómetro entre 140-150 pulsaciones sin apenas forzar. La gente sale muy rápida, me adelantan continuamente, me asusta pensar que o la gente tiene la adrenalina a tope o yo soy demasiado conservador.

Con el viento no muy desfavorable los kilómetros entran sin darme cuenta y llego a Yaiza, el primer avituallamiento y Papá vuelve a estar allí pegando buenos gritos... no les queda por gritar aún.

En el punto de cruce de vuelta del Golfo me cruzo con los primeros, van como motos. Yo tranqui, esto no ha hecho más que empezar, igual que la primera de mis paradas técnicas, la vejiga ya se ha llenado. Sólo un pero hasta que llego al Golfo, un testículo está subido y no para de doler, sobre todo en las subidas, y no consigo recolocarlo. Por cierto, en este tramo tengo una moto con cámara grabando durante un buen rato. Me sigue pasando gente por todos los lados.

Y por fin llegamos al cruce donde comienza la carretera de los camellos. Tanto tiempo soñando en este momento y por fin estoy frente a uno de los paisajes que más veces me he visto cruzando en bici. Con la emoción y las pequeñas cuestas esta vez soy yo el que adelanta gente, metido en el acople ni me doy cuenta de que está chispeando y hace un poco de frío. Me acuerdo de la decisión de ponerme el maillot.

Estamos en el kilómetro 60 y no tengo noticias del equipo. Con los atascos que he visto en varias rotondas me imagino donde están.


Ahí estaba el equipo...


Menos de 2 horas y ya 60 km, con el viento de culo vamos como tiros. Paso el centro de interpretación del Parque y en una curva uno delante de mi traza la traza mal, pisa una piedra y se va al suelo saliendo despedido por delante. Me paro para ver qué tal está, cuando le veo la mano y la cara se que para él se ha terminado la carrera. Paro un coche que avisa por teléfono a la policía. Yo después de un rato, y darme cuenta de lo fugaz que puede ser llegar o no por una tontería, reanudo el camino.

Varios kilómetros después, en Tinajo, diviso en el horizonte las camisetas “Si quieres, puedes”, por fin todo el equipo, estos si que se hacen oír, pero donde se han puesto no puedo parar. Pero si lo hago un poco después en otro punto para contarles que todo va bien, y que coño, disfrutar del momento, no tengo prisa. Aquí, sin saberlo, seria el último punto en que nos viésemos hasta los últimos 40 km.



Después de varias vueltas por carreteras estrechas y con el viento de culo, emprendo el camino a Teguise, donde las cosas empiezan a ponerse serias. La alimentación de geles, barritas y pastillas de sodio va según lo previsto, pero he perdido la cuenta de las veces que he parado a mear.

Por cierto, el testículo volvió a su sitio ante la perspectiva de ir descolocado 180 km.

Continuará...

martes, 27 de noviembre de 2007

Soy un IRONMAN - Parte 2

Una vez embutidos en el neopreno, todos parecemos iguales, no hay edades, ni elite ni aficionados, las miradas siguen todas perdidas. Por un estrecho pasillo, tras pasar el control de chip, bajamos en fila a la playa, ya aparecen los primeros rayos de sol en el horizonte, ya se ve el circuito de natación. Yo bajo tranquilo, sin pensar en nada, me cruzo con Klaus, el danés invidente que también quiere ser un Ironman, digno de admiración. Pegados a la valla están todos esperándome, me quito los calcetines y se los doy a Mamá, últimos besos y abrazos, hasta la línea de llegada no podremos volver a hacerlo. Es un momento muy emotivo, los nervios se empiezan a desperezar. Sigo por el pasillo y entro en el corral con más de 1.000 personas. No se donde situarme, decido ponerme en la zona marcada para 1 h 05’ de natación, para ser conservador. Lo que asusta son las dimensiones de algún extranjero con los que me cruzo hasta la posición que yo considero para mis posibilidades.


Me pongo el gorro y a esperar los últimos 5 minutos, los pulsómetros de la gente están disparados. Y por fin llega la hora, el pistoletazo y todos al agua, como pingüinos todos de negro, los primeros lanzados, el resto de los mortales vamos entrando al agua con miedo como reticentes a lo que nos espera sin querer que todo empiece.


Piso el agua, me pongo las gafas y empiezo las primeras brazadas, pero algo no funciona, me entra mucha agua en las gafas, me paro y las ajusto pero sigue igual. Vuelvo a parar varias veces hasta que decido quitármelas, con el inconveniente de que las tengo por debajo del gorro, haciendo malabares para no quitármelo, saco la correa y para mi sorpresa compruebo que las tenia puestas al revés, ¡¡joder que novato!!


Me las coloco bien y comienzo la natación de verdad. Intento ir abierto fuera del follón de gente que nada pegada a la boyas. Me encuentro a gusto, el traje me resulta cómodo y a pesar de algún mamporro voy adelantando gente. En un momento sin darme cuenta me encuentro metido en todo el lío y me intento salir como puedo, eso si, después de otro par de mamporros. He aprendido la lección, no se vuelve a repetir.


Y se acaba la primera vuelta, no se el tiempo, he decidido nadar sin reloj. Me subo las gafas y a correr un poquito por la playa, y allí en la valla, todo el equipo gritando todo lo que pueden, me giro y una sonrisa que hay que volver al agua. Sigo muy cómodo, los follones ya son menores, la selección natural ya se ha hecho. La segunda vuelta discurre sin problemas, toda pasa muy rápido, parece increíble que una hora nadando pase tan deprisa.


Pongo el pie en la arena y me quito la parte de arriba del neopreno para que al llegar a la ducha me pueda limpiar bien de sal de la cara y el tronco. Subimos por una alfombra roja, la misma por la que bajamos, como las estrellas de cine después del estreno. Llego a la zona de boxes donde cojo la bolsa de la bici y me dirijo a la carpa para cambiarme, me pongo en una camilla, incauto de mi, en todo el centro de la zona de cambio. Cuando me quito el neopreno, detrás de mi empieza a rugir todo el equipo que se ha encaramado a la valla y están asomados gritando que muy bien y que tranquilidad. Yo tranquilidad toda la del mundo y la que me permite el resto de corredores.


Me visto por completo de ciclismo, cojo los geles en el maillot y me unto bien de crema que el día es largo, después de que las increíbles voluntarias me pregunten 3-4 veces si quería protector solar. Con el casco en la mano y la bolsa en la otra, salgo de la carpa, donde los médicos del estudio de hiponatrémia me pesan y desean buena suerte.

Corriendo a por la bici que esta al lado de la salida. Cuando estoy llegando al puesto de mi reluciente Kestrel con el 360, oigo como gritan mi nombre, allí estaba pegado a la valla Papá, animando, la otra sorpresa del día y nuevo miembro del equipo. Mientras me pongo el casco y cojo la bici me doy cuenta de la gran cantidad de bicis que quedan aún por coger, por lo que la natación ha debido salir mejor de lo que esperaba.




Continuará...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Carrera Cívico-Militar contra la droga

No pensaba ir a esta carrera ya que toda la semana he estado cansado y con la cabeza en otro sitio (pinto pinto gorgorito...) pero el subconsciente me hizo despertarme el domingo a tiempo de ir y allá que fuimos Lorena y yo. ¡¡Qué frío!! 1 grado bajo cero!



Pero bueno, ya que estabamos allí, había que correr, por lo menos a modo de entrenamiento. Objetivo: 35 min, resultado: 28:48!!! así que muy contento a pesar de los golpes, empujones y hasta agarrones de la salida y los primeros 400 metros.



Aunque me fastidie, no la vuelvo a correr. Primero por lo dicho antes, de la primera parte de la carrera, y lo segundo porque no es muy divertido estar sufriendo pensando que vas todo lo rápido que puedes y ver como la gente no hace más que atajar y comerse medio recorrido. Como era gratis a la organización no se les puede decir nada, es la gente la que es un poco incívica (curioso teniendo en cuenta el nombre de la carrera).

Muchas gracias a Lorena por ir a aguantar el frío, gritar como la que más (la oia a pesar de llevar el iPod puesto) y por hacer un reportaje tan estupendo.



PD: Lo mejor de la carrera la bolsa de regalos de despues: camiseta estandar y... un racionamiento de comida de los que llevan los soldados a combate!!! jajaja que bueno!

viernes, 23 de noviembre de 2007

Soy un IRONMAN - Parte 1

Esta es parte del diario de Fer que describe el día en que cumplió el sueño de toda una vida... ser un Ironman. Fue en Lanzarote, en mayo de 2007 y por supuesto allí estaba el FELTD TEAM al completo. Lo iré poniendo en partes ya que el día fue muy largo y las emociones muchas.


SOY UN IRONMAN por Fernando Tardón

El despertador ha sonado a las 4:30 pero ya estaba despierto desde las 4:00. Para mi sorpresa, y descanso de mis piernas, he dormido de un tirón. No me cuesta ponerme en pie, los nervios aún no han llegado y el desayuno entra bien, eso, escaso que no quiero ir revuelto desde el principio. A Mamá y Eva les cuesta un poquito más levantarse. Sobre las 5:00 abrimos la puerta y, completamente de noche, compruebo que apenas hay viento y la temperatura es muy agradable.


Impresiona montarse en el coche sin luz camino de la salida, sólo hay coches con la misma dirección. Los nervios nos juegan una mala pasada y nos perdemos en la entrada de Puerto del Carmen, damos más vueltas de las previstas, pero a las 5:30 llegamos al hotel de Daniel y Lorena, que está al lado de la salida. Dejo el coche aparcado y cargo con las zapatillas olvidadas ayer, el neopreno, los bidones y el hincha para poner a punto la bici. Las caras de sueño del equipo son dignas de foto.

En la zona de boxes no hay megafonía, el silencio es aterrador, casi nadie habla, la gente se mueve pensativa, unos mirando al suelo, otros con música y la mirada perdida intentando desconectar, pensar en positivo. Yo decido dejar a todo el equipo e ir solo a la entrada de boxes, me pongo Underworld a todo volumen.
Yo también estoy levitando, con la música intento no pensar, no oír nada, aunque el silencio sea lo único que se pueda oír, roto por los hinchas que como pequeños petardos te hacen girar la cabeza para ver de donde viene y comprobar que ya hay otra bici preparada, otro futuro ironman está listo.

Aún no han llegado los nervios pero el simple hecho de verme dentro de esas imágenes que tantas veces he visto y he soñado, los momentos previos a un Ironman, de noche, silencio pero todos los pulsómetros a tope, pitando por el exceso de pulsaciones antes de la salida. Cumplo el ritual de inflado y pegar varios geles en el cuadro para los primeros kilómetros de la bici. Para lo que pueda pasar cargo con cuatro cámaras, hay que acabar como sea. El viento se sigue manteniendo benévolo y sopla del sur, pero poco.


Vuelvo a la entrada de boxes a dejar la última bolsa con la ropa de calle. Ya no puedo salir y me tengo que poner el neopreno yo solo, el equiop se tiene que quedar al otro lado de la valla. Trás untarme bien de aceite comienza el ritual del neopreno. Los nervios siguen de vacaciones, pero las caras de Eva, Mamá, Daniel y Lorena no están tan relajadas, ellos también corren conmigo: en el casco, en la bici y la camiseta de correr... es el FELTD TEAM...




Continuará...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Canillejas 2007

Esta ha sido la segunda carrera de la temporada para mi y la primera del FELTD TEAM, mi primer 10 km! Fer no iba a hacer marca así que decidió acompañarme para ayudarme. Cuando vas con una liebre de este nivel todo es más fácil y de la hora que pensaba hacer acabé con unos estratosféricos (para mi) 52:24!!


se nota quien es el bueno, ¿no?



Llegando a meta


Detalles de la carrera:
  • Muy triste la gente que hace trampas

  • Muy pobre la organización

  • ¿De que se iba riendo todo el rato Fer?

  • Fer ni llegó a sudar (Eso me hace ver lo que me falta todavía por mejorar

  • Ojo al careto de la segunda foto

  • Ambientazo increíble en el último km. que compensa la organización y me convence para volver el año que viene!

Gracias al apoyo del equipo en una mañana de mucho mucho frío. Empieza lo bueno!!

Primeras Carreras

Comienzan las primeras carreras de la temporada del equipo.

La primera fue la Carrera de las Empresas (5.8 kms) en la que conseguí engañar a tres de mis compañeros de fatigas laborales para correr arrastrarnos en ella. La verdad es que la foto del equipo lo dice todo:



La verdad es que al final todo salió mejor de lo esperado y no fuimos los últimos, tan sólo los 125 de 136 (el año que viene entre los 100 primeros). Las clasificaciones fueron las siguientes aunque a Javi nadie le vio llegar y el defiende que hizo todo el recorrido jajaja (es broma):

  • Puesto - Nombre - Tiempo - Media(min/km)

  • 1434 - Dani - 28:44 - 4,57

  • 1621 - Javi - 29:35 - 5,06

  • 2592 - David - 36:18 - 6,16

  • 2654 - Alex - 37:09 - 6,24
Corrían 4000 así que, para ser nuestra primera vez, contentos.

El comienzo

Este es el blog del FELTD TEAM. El equipo que nació para viajar allá donde fuera para animar a cualquiera de sus componentes en sus aventuras deportivas. Ya ni recuerdo cuando fue la primera vez, pero lo que sí se es que las expediciones serán muchas y cada vez mejores.

A la mente me vienen viajes como Madeira 2004, el primero al extranjero, para el primer Mundial de Triatlón de Fer, las noches de frío en cualquiera de sus San Silvestres, Lisboa, Águilas y Pulpí, Wiesbaden con la incorporación de última hora de la jefa del equipo, y, como no, Lanzarote! La mayor de todas las locuras de su jefe deportivo y todo su séquito, bendita locura. Allí, precisamente, nació el nombre que desde entonces nos acompaña a todos en todas las carreras que cualquiera de nosotros haga. Hasta tenemos mascota!! Chispa, la más sinvergüenza de todas, pero la más agradecida cada vez que nos recibe cuando llegamos de alguna carrera si ella no nos ha acompañado.

De ahora en adelante este será el baúl de los recuerdos y vivencias donde vaya guardando y reflejando cada una de esas aventuras, y los caminos hacia ellas. Da igual cual sea la locura que las acompañe, siempre en nuestra mente estará nuestro lema: "SI QUIERES, PUEDES".